Waka Noticias.-Era ya la media noche del domingo, cuando en la víspera de su cumpleaños número 26, Yuliana Clemente, quien dormía junto a sus tres hijos en un anexo de la casa de su abuela, escuchó un golpe en la ventana. Al incorporarse de la cama sólo sintió un líquido en su cuerpo y a medias pudo divisar vidrios rotos y llamaradas que iniciaban y se expandían por el pequeño cuarto.