VTV-  Con 47 años de edad y un amplio legado independentista murió el 17 de diciembre de 1830, Simón Bolívar, Libertador de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá y Perú.

Fue hace 187 años cuando su cuerpo agobiado por padecimientos pulmonares y morales dejó de luchar en Santa Marta, Colombia, en la quinta San Pedro Alejandrino, del español Joaquín Mier.

El médico que lo atendió en sus últimos días de vida lo describió como un hombre de “cuerpo flaco y extenuado”; “el semblante adolorido”; “la voz ronca, una tos profunda con esputos viscosos y color verdoso”; su primera impresión fue que tenía los “pulmones dañados”. Sin embargo, probablemente no eran estos síntomas los que lo abrumaban.

“Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos”.

La grandeza de sus ideales, sus derrotas y victorias que devinieron en la libertad de seis naciones lo hicieron el más insigne hombre de América Latina.

Sus restos llegaron a la Catedral de Caracas en 1842; luego, en 1876, pasaron al Panteón Nacional; finalmente, en 2013, se inauguró el nuevo Mausoleo donde fueron guardados sus restos.

La causa de su muerte no fueron claras durante años, pese a que los médicos decían que había muerto de “tuberculosis pulmonar”, otros aseguraban que había sido víctima asesinato.

 

 “Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos”.

El 16 de julio del año 2010, los restos del Libertador fueron exhumados por un grupo de expertos, entre ellos 50 científicos venezolanos que investigaron las verdaderas causas de su muerte. Durante 19 horas, trabajaron para determinar que los restos si corresponden a los de Bolívar, no obstante, en la estructura ósea no se encontraron restos de tuberculosis