
Fuente: www.runrun.es
(Waka Noticias. Puerto Ayacucho, 05/04/2020).- Migrantes venezolanos que dependían del comercio informal para pagar alquiler en Colombia, se han visto obligados a caminar 1.000 millas de regreso a Venezuela, debido a que quedaron en la calle porque el coronavirus los dejó sin trabajo y sin este no pueden subsistir en medio de una cuarentena por la pandemia.
La agencia estadounidense de noticias, Bloomberg, reseñó que cuando comenzó la crisis por Covid-19 el pasado mes de marzo, el venezolano Joe Urbaneja, de 45 años, perdió su trabajo de 10 dólares por día en un taller en Popayán, en el suroeste de Colombia. Él salió a pie sendero arriba y caminó por los mismos valles y picos sofocantes barridos por el viento que ya había cruzado un año antes para llegar a Colombia proveniente de Venezuela, dice el portal.
Su hijo y la nuera también se quedaron sin empleo, construcción y empleada doméstica respectivamente, por lo que salieron juntos con la nieta de Urbaneja, de dos años.
“Perdimos nuestros trabajos, perdimos nuestra casa, perdimos todo, y ahora estamos caminando de nuevo”, dijo Urbaneja, al lado de una carretera en Bogotá. “La situación en Venezuela es peor que aquí, es absolutamente terrible. Pero con las condiciones creadas por el bloqueo, nos vamos”, explicó.
El gobierno del presidente colombiano, Iván Duque, cerró las fronteras e impuso un bloqueo de tres semanas para tratar de frenar la propagación del coronavirus. Estas medidas también han causado dificultades a muchos colombianos, pero afectan principalmente a los migrantes venezolanos que tienen menos protección laboral y de vivienda.
Zuleika Pena solía pedir dinero en Bogotá y dijo a Bloomberg, que los ingresos han desaparecido ahora que las calles están en gran parte desiertas. Está preocupada por ser desalojada de su albergue junto con sus tres hijos. “Si llegas un día tarde, te echan a la calle con tus hijos”, denunció Peña.